Malo por malo, mi mujer es buena. Puesto que…

    0

    Malo por malo, mi mujer es buena.
    Puesto que en ningun cambio hay certeza de que vaya a ser para mejor, da a entender que, entre dos cosas malas, mas vale lo conocido que lo ajeno. Es, pues, similar al que dice: Alhaja por alhaja, mas vale pandero que sonaja.