Cuando estuvieres con el vientre con vientre, no le digas todo lo que te viniere a la mente.
Es decir, en las batallas de amor, obra y calla, no sea lo de aquella pelandusca que cuando, por mimito, vino a preguntarle al bobillo de turno: iquest;Gozas, vida?, obtuvo de el esta grave respuesta: Si, señora..
