Dinastía Tang

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    Dinastía Tang, dinastía imperial china que gobernó desde el 618 hasta el 907, desarrollada por Li Yuan (que acogió el nombre imperial de Gaozu), significó una era de fuerza y notoriedad sin precedentes en la historia de la civilización china.
    El sistema de exámenes para entrar al cometido público se encontraba tan bien organizado que en lo básico sobrevivió hasta el siglo XX. Los órganos del gobierno imperial y de los gobiernos locales fueron redefinidos e incrementados para conquistar una administración centralizada, y se promulgó un preparado código de leyes administrativas y penales. La capital Tang en Chang’an (actual Xi’an) era un centro de tolerancia cultural y religiosa. Tanto los chinos como los inmigrantes practicaban las más múltiples religiones, entre ellas el cristianismo nestoriano. El comercio exterior se llevaba a cabo con Asia central y occidental a través de las rutas de las caravanas, y con Oriente Próximo por mar a través del puerto de Cantón. Con los Tang, el poder chino se difundió sobre Corea, Dongbei Pingyuan (Manchuria) del sur y Vietnam del norte, y su influencia cultural llegó hasta Japón y aún más allá. En el oeste, mediante alianzas con tribus de Asia central, los Tang manejaron el río Tarim e hicieron llegar su influencia hasta lo que hoy en día es Afganistán.
    2. LOS PRIMEROS TANG
    Li Yuan inició como alto oficial en la corta dinastía Sui que había reunificado China, luego se rebeló, en el momento en que en el año 617 el último emperador Sui huyó debido a los levantamientos, y tomó la capital. Primero entronizó a un pequeño príncipe Sui, sin embargo al año próximo tomó el cetro él mismo con el título dinástico de Tang. Antes del 624, la resistencia a la nueva dinastía había sido sofocada, aunque con importantes daños en las provincias centrales de Hebei y Henan, y Li Yuan promulgó un nuevo código de gobierno inspirado en precedentes Sui. En el 626, su hijo Li Shimin (Taizong), un hábil general que al parecer incitó la primera rebelión Tang, se apoderó del gobierno, asesinó a sus hermanos contrincantees y forzó a Li Yuan a abdicar. En tanto que su padre vivió retirado hasta el año 635, el nuevo emperador pareció ser un gobernante brillante y activo, consolidó el gobierno Tang, se rodeó de hábiles ministros y acabó con las amenazas turcas y tibetanas con en relación a la Rutas de la Seda del norte. El sucesor de Li Shimin, Gaozong, accedió al poder en el 649, sin embargo hasta su fallecimiento en el 683 fue una figura débil, cada vez más sometido por su segunda consorte, antigua concubina imperial y futura emperatriz, Wu Zetian. Las fundaciones Tang se fortalecían, mientras que los ejércitos chinos se adentraban cada vez más en Asia central y apresaron Corea, aunque a partir del 670 China se vio forzada a retroceder desde estos límites y a establecer monumentales ejércitos en el límite. Al fallecimiento de Gaozong, la emperatriz Wu situó a Zhongzong como emperador, y después le sustituyó por su hermano Ruizong, más dócil. Se deshizo despiadadamente de los que se le contraponían dentro de la jerarquía, haciéndose ella misma con el cetro en el año 690 como emperatriz única de China. Debido a las ascendentes dificultad institucionales y políticas, sus ministros la destituyeron y resarciron a Zhongzong en el año 705. Se produjo un confuso combate de sucesión en el momento en que la emperatriz le envenenó en el 710, sin embargo en el 712 había ganado su hijo Xuanzong (Hiuan-Tsong), comenzando un reinado dignamente caracterizado por su título póstumo de Ming Huang (‘Emperador brillante’).
    3. SISTEMA ADMINISTRATIVO
    La fuerza financiera y militar del imperio Tang se encontraba inspirada en un sistema de reparto ecuánime de la tierra entre los varones adultos. El impuesto agrícola per cápita pagado por los propietarios de las parcelas era la destacado fuente de ingresos del gobierno, y el periódico servicio militar que debían cumplir era la base del poder militar Tang. Pero, el gobierno tuvo que hacer frente a impedimentos debido a los estados libres de impuestos y a las importantes concesiones de tierras a aquéllos que favorecía. A consecuencia del crecimiento demográfico, hacia el siglo VIII, los propietarios heredaron parcelas muy reducidas, aunque el impuesto anual per cápita continuó siendo el mismo. Los campesinos dejaban sus parcelas, reduciendo los ingresos del gobierno y desguarneciendo el Ejército. Las zonas fronterizas no podían continuar siendo protegidas por las fuerzas militares. En los límites se fijó un sistema de encomiendas, y con frecuencia la defensa era ejercida por tropas y comandantes extranjeros.
    4. LA CULTURA TANG
    La dinastía Tang conoció un gran desarrollo cultural. Las fundaciones y la cultura Tang fueron asumidas e imitadas en Corea y en Japón, mientras que la cultura Tang se nutría de las influencias cosmopolitas del lejano imperio. El budismo chino alcanzó su punto terminante con los primeros Tang, con el célebre peregrino Xuan Zang, quien trajo consigo los conocimientos de los sutras budistas de la India a mediados del siglo VII; igualmente el islam, el maniqueísmo e inclusive el judaísmo se encontraban representados en la China Tang. Misioneros budistas Tang sobresalieron a la hora de difundir la religión por Japón y Corea.
    Los escritores Tang diseñaron el curso de la literatura china. Los primeros poetas, Li Bo, Wang Wei y Du Fu, y sus sucesores Bay Juyi, Li He (Li Ho) y Li Shangyin, así como el maestro de la prosa Han Yu, fueron quizá los mayores poetas chinos jamás conocidos. En el arte chino, el ya citado Wang Wei, Wu Daozi y otros, establecieron las formas y los estilos que serían desarrollados en dinastías ulteriores, al mismo tiempo que la escultura y la cerámica consiguieron una eminente notoriedad. La música china alcanzó su forma definitiva, con música e instrumentos turcos y de otros países (tales como el laúd o la flauta), que pasaron a formar parte de la tradición china. Todos estos progresos tuvieron una grande influencia sobre la cultura de toda Asia oriental.
    5. REBELIÓN DE AN LUSHAN
    El reinado de Hiuan-Tsong (Xuanzong) inició con importantes reformas gubernamentales y conquistas frente a los turcos y los tibetanos. Como gran mecenas de las artes y las instrucciones religiosas, el emperador presidió una corte brillante de inmensa inventiva cultural. Se incrementó el suministro de cereales y la recaudación de impuestos para la capital, fortaleciendo de este modo al gobierno. La China Tang alcanzó unos niveles de magnificencia hasta ese momento inconcebibles.
    Pero, las reformas habían tendido a concentrar el poder en manos de los ministros. Adicionalmente, el brillante emperador se enamoró de la joven concubina Yang Guifei y dejó pausadamente el gobierno en manos del dictatorial ministro Li Linfu. Se aceptó a Yang que ponera a sus amigos y parientes en importantes puestos del gobierno. Uno de sus favoritos era el hábil general turco An Lushan, que se enfrentó con el primo de Yang para conquistar el control del gobierno tras el fallecimiento de Li Linfu en el 752, emprendiendo una espantosa rebelión tres años después: primero Luoyang y después Chang’an fueron saqueadas por los ejércitos de An Lushan causando la salida del emperador que huyó a Sichuan; después, tropas amotinadas forzaron la ejecución de Yang Guifei y la China Tang cayó en el caos.
    La paz no volvió hasta el año 763, mediante las alianzas que los Tang realizaron con tribus de Asia central. Millones murieron, y la destrucción de Henan y Hebei desencadenó un salto histórico de población y de poder político, desde el centro cultural del norte de China hasta la región del río Yangzi Jiang (Yang-tsê). El heredero de Hiuan-Tsong usurpó el cetro, y ulteriores emperadores Tang igualaron la fortaleza de sus grandes precursores. Posteriormente a la rebelión, el gobierno central no volvió a ser capaz de manejar las encomiendas militares de los límites. Algunas encomiendas se transformaron en reinos hereditarios que solían camuflar impuestos al gobierno central. El sistema de encomiendas llegó a otras zonas de China, y en el siglo IX la única zona que quedaba en realidad bajo el control del gobierno central era Shaanxi.
    6. PERSECUCIÓN Y DESUNIÓN RELIGIOSA
    El declive del budismo y el resurgimiento del confucianismo durante el final de la dinastía Tang desembocó en una enérgica y nueva ideología, el naciente neoconfucionismo, que fue la base de una duradera civilización en siglos ulteriores. A pesar de que el budismo había conseguido el punto terminante de su popularidad durante los sosegados y boyantes años de los primeros Tang, a mediados de la dinastía apareció una clase de oficiales letrados, de convicciones básicamente confucionistas, que veían en el budismo una fuerza desorganizadora de la sociedad china. En el año 845, el así pues emperador inició una persecución a gran escala de los budistas. Más de 4.600 monasterios y 40.000 templos y santuarios fueron derribados, y más de 260.000 monjes y monjas budistas fueron empujados a regresar a la vida seglar. Igualmente otros conjuntos religiosos acataron el control estatal.
    El crecimiento social y económico preservó la unidad durante los años de división política. Los gremios, el uso de billetes y la centralización comercial comenzaron durante los últimos años de la etapa Tang.
    Las presiones de los tibetanos por el norte, y del reino de Nanchao (Nan-chao o Nanzhao) por el sur, agotaron los recursos militares Tang durante el siglo IX. Las rebeliones y los desórdenes incrementaron, y en el 880 un ejército de campesinos rebeldes invadió una vez más Chang’an, forzando al emperador a escapar. A pesar de que oficialmente la dinastía duró hasta el año 907, el poder Tang no volvió a ser restaurado tras este último desastre, y China se desintegró, por fin desde esa fecha, en los principados feudales de la etapa conocido como de las Cinco Dinastías, que habría de durar hasta la instauración de la dinastía Song en el 960.