Los romanos dependían en gran medida en el trabajo de esclavos para diferentes tareas en su gran imperio y la manera en que ellos adquirían esclavos era a través de las guerras, dominando a los otros pueblos bárbaros y transformándolos en esclavos. Con el establecimiento de la Pax Romana las guerras civiles llegaron a su fin y con la falta de guerras Roma perdió gran parte de su poder ante la falta de mano de obra.
