Las aguas provenientes de la hidrografía europea dirigidas a la población han servido como forma de extraer el sustento de sus habitantes asentados a los márgenes de las orillas de los ríos, haciendo uso de su pescado y revendiendo dicha producción para retirar su beneficio. Además de eso, las aguas de estos ríos han servido para el abastecimiento agrícola y uso personal.
