Si pendole, pendole no cayera, dormili, dormili no muriera.
Suele decirse por donaire para celebrar el desenlace feliz de algo que se ofrecia aciago. Asi lo explica el maestro Correas: Estaba uno durmiendo debajo de un peral e ibale a picar una vibora; cayo al instante una pera y le desperto y evito el daño de la vibora..
