Reverencia, hasta el suelo; y el repelon, hasta el cielo, (La)
Manifiesta que la cortesia y la severidad, lejos de oponerse, antes bien deben ser complementarias e informar en cada caso, sin mengua alguna, la ordinaria conducta.
Reverencia, hasta el suelo; y el repelon, hasta el cielo, (La)
Manifiesta que la cortesia y la severidad, lejos de oponerse, antes bien deben ser complementarias e informar en cada caso, sin mengua alguna, la ordinaria conducta.