Quien pena, mire mi pena, y habra la suya por buena.
El refran señala que ninguna persona, por desdichada que parezca, posee en exclusiva las pesadumbres del infortunio, y que, lejos o cerca, siempre habra alguien que la sobrepase.
Quien pena, mire mi pena, y habra la suya por buena.
El refran señala que ninguna persona, por desdichada que parezca, posee en exclusiva las pesadumbres del infortunio, y que, lejos o cerca, siempre habra alguien que la sobrepase.