Por decir fuego, no me quemo.
Afirma que todo intento, si licito, es plausible, aun cuando Eugenio d’Ors, mas precavido, haya dicho aquello de los experimentos, con gaseosa.
Por decir fuego, no me quemo.
Afirma que todo intento, si licito, es plausible, aun cuando Eugenio d’Ors, mas precavido, haya dicho aquello de los experimentos, con gaseosa.