No creas, marido, lo que vieres, sino lo que yo os dijere.
Esto dize la muger halconera -glosa el paremiologo- que echa capirote de dos cuernos a su marido. El cual, por cierto, bien pudiera ser aquel que, a la vista del hecho consumado, apenas si dijo: Esto no me gusta, Purita, no me gusta..
