Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de abogado.
Zahiere a los letrados que, con complicadas razones y maliciosas triquiñuelas, enredan a sus clientes y les sacan todo el dinero. Por eso tambien se dice: El mal letrado, enredador y caro.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de abogado.
Zahiere a los letrados que, con complicadas razones y maliciosas triquiñuelas, enredan a sus clientes y les sacan todo el dinero. Por eso tambien se dice: El mal letrado, enredador y caro.