Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.
Advierte que quien niega un favor a otro se arriesga a que en el futuro ese otro se desquite negandoselo tambien a el, pues, al fin y al cabo, Manos que no dais, iquest;que esperais?
Arrieros somos, y en el camino nos encontraremos.
Advierte que quien niega un favor a otro se arriesga a que en el futuro ese otro se desquite negandoselo tambien a el, pues, al fin y al cabo, Manos que no dais, iquest;que esperais?