Antes huiras del señor que del terron.
Porque la tierra -dice el refran al labrador- es siempre leal y generosa, en tanto que el señor, llegado el caso, dira su ratonera letania: Que ares, que no ares, renta que me pagues.
Antes huiras del señor que del terron.
Porque la tierra -dice el refran al labrador- es siempre leal y generosa, en tanto que el señor, llegado el caso, dira su ratonera letania: Que ares, que no ares, renta que me pagues.