Al vientre, todo lo que entre.
Tal es, en rigor, el lema del gloton, y por su parte, el gentilhombre La Tulone, que era sin duda el palaciego mas voraz de la corte francesa, cuando abandonaba el comedor decia siempre con suma uncion: Señor, concedeme la gracia de digerir bien todo lo que acabo de comer..
