A falta de corazon, buenas las piernas son.
Dice que cuando flaquea el valor, puede recurrirse a las piernas, sobre todo en casos de desigualdad manifiesta. Lo que, en definitiva, corrobora que Cuando huir es menester, con honra se puede hacer.
A falta de corazon, buenas las piernas son.
Dice que cuando flaquea el valor, puede recurrirse a las piernas, sobre todo en casos de desigualdad manifiesta. Lo que, en definitiva, corrobora que Cuando huir es menester, con honra se puede hacer.