La escultura griega atraviesa diferentes etapas en consonancia con los cambios sociopolíticos vividos en las polis griegas. Existe una transición significativa entre la escultura arcaica y la escultura clásica: la primera más rigida, la segunda más natural y evitando la simetría. Los temas recurrentes de las obras fueron la representación de dioses y la recreación de pasajes mitológicos.
