
El arte puede ser una forma de expresión grotesca, capaz de retorcer emociones y provocar espanto y asombro. Existen numerosas pinturas en la historia del arte que no han escapado de controversia, más aún por la época en que fueron desarrolladas, como la exhibida en la entrada del artículo (La silla eléctrica; de Andy Warhol). A continuación 10 pinturas macabras que muestran que el arte también puede ser perturbador.
1. ‘Una marioneta para la sobrina’, de Santiago Caruso

Nacido en Argentina en 1982, el pintor es conocido por sus pinturas con temas espantosos
2. ‘Lucifer’ de Francesco Scaramuzza

Esta pintura apareció en ‘Infierno’, la primera parte de la ‘Divina Comedia’ de Dante Alighieri
3. ‘Estudio sobre las cabezas de víctimas de tortura’ de Théodore Géricault

En este cuadro pictórico, como en muchas de sus obras, Géricault utiliza partes del cuerpo humano reales para dar vida a su arte. A través de su arte, trató de cuestionar la monarquía y la ciencia en Francia.
4. ‘El rostro de la guerra’ de Salvador Dalí

Tema recurrente en sus obras, el terror de la guerra siempre alimentado por la creatividad del padre del surrealismo.
5. ‘El deterioro de la mente sobre la materia’ de Otto Rapp

El austriaco pintó en 1973 este cráneo humano en un estado de putrefacción de una jaula
6. ‘Saturno devorando a su hijo’, de Peter Paul Rubens

La obra es una referencia al dios de la mitología griega Cronos (Saturno en la mitología romana), comiendo a sus hijos recién nacidos para evitar que tomen su poder.
7. ‘Infierno’, de autor desconocido

Punzamiento, suspensión y baño de azufre; esta representación describe los distintos tipos de tortura que los hombres experimentan en el infierno.
8. ‘Trouxas II’ de Fabio Magalhaes

Parece fotografía, pero sólo son trazos realistas del brasileño Fábio Magalhães
9. ‘Degas es envejecida,’ de Valerio Carruba

Esta pintura hiperrealista muestra a un paciente aparentemente en calma, que tiene sus órganos internos lacerados.
10. ‘Infierno’ de Hans Memling

No es solo de bandejas de frutas y bellos paisajes que los pintores viven. Prueba de eso es esta obra de un pintor alemán que retrata la victoria del diablo sobre los hombres.
