Los alanos, ancestros de los osetios, formaron un estado en la región en el siglo VIII muy relacionado culturalmente con los georgianos. La existencia de este estado se prolongó hasta el siglo XIII, momento en que fue derribado por los invasores mongoles. A lo largo del siglo XVII los osetios fueron administrados por príncipes kabardinos, seguidores frecuentemente de los rusos. En 1774 la región se transformó en parte del Imperio Ruso, y diez años después fue levantada la fortaleza de Vladikavkaz. Tras la anexión por parte de Rusia, miles de rusos descendieron de las montañas a las llanuras, donde establecieron la mayoría de los pueblos y ciudades de la región.
A lo largo de la Revolución Rusa (1917) y el conflicto bélico civil que la continuó, se libraron duros combates en la región entre las tropas comunistas y las anticomunistas. En 1919, fuerzas del Ejército Blanco dirigidas por el general Antón Ivánovich Denikin tomaron el norte de Osetia. Los soviéticos reanudaron Vladikavkaz en marzo de 1920, y a comienzos de 1921 el territorio fue transformado en oblast (en aquel momento entendido como distrito) nacional dentro de la recién desarrollada República de los Pueblos Montañeses. En julio de 1924 se transformó en una región autónoma, y en diciembre de 1936 sucedió a denominarse República Socialista Soviética Autónoma de Osetia del Norte. Cuando otros pueblos norcaucásicos fueron deportados a Asia central por el dictador soviético Iósiv Stalin en la década de 1940, Osetia del Norte ocupó parte de sus territorios, de entre los que destaca Prigorodni Rayon, un distrito que se despliega a lo largo del límite oriental habitado desde antiguamente por ingushes.
Con el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en 1991, Osetia del Norte se transformó en una república autónoma dentro de la Rusia independiente. Al año próximo se produjeron violentos enfrentamientos entre osetios e ingushes en torno al librado territorio de Prigorodni. El combate entre georgianos y osetios en Osetia del Sur, una región autónoma correspondiente a Georgia establecida en 1922, desencadenó la aparición a Alania de decenas de miles de refugiados surosetios. A principios de la década de 1990 apareció un movimiento que demandaba la agrupación de ambas Osetias en una única república dentro de la Federación Rusa; sin embargo, los gobiernos ruso y georgiano se opusieron a tal propuesta unitaria.
