Agramonteses y beamonteses, nombre que recibieron los dos bandos nobiliarios del reino de Navarra que, a mediados del siglo XV, competiron por el poder político hasta el punto de intervenir confrontados en el conflicto bélico civil generada con motivo de la sucesión de la reina Blanca I, en especial a partir de 1450. La denominación de agramonteses proviene de la familia de Agramont, habitantes de las ciudades de la ribera y defensores del monarca Juan II de Aragón y Navarra (marido de Blanca); en tanto que los beamonteses, que poblaban las zonas montañesas y eran de origen vasco, obtenían ese apelativo por pertenecer a la familia de Beaumont (de donde procede beaumonteses, como igualmente se les conoce); estos últimos pasaron a resguardar los derechos al cetro de Carlos, príncipe de Viana e hijo de Juan. El conflicto no acabó con el fallecimiento del príncipe Carlos en 1461, sino que llegó a extenderse a Cataluña hasta 1472, coincidiendo con la denominada guerra de los Remensas.
