Adolphe Appia (1862-1928), artista y escenógrafo suizo, precursor de las modernas técnicas de escenificación e iluminación. En su primera publicación, La mise en scène du drame wagnérien (1895), exhibe las teorías restauradoras en forma de planes necesarios para la puesta en escena e iluminación de las óperas del compositor germánico Richard Wagner. En La música y el arte del teatro (1899), Appia agrupó sus principios bajo dos grandes categorías, el escenario y la iluminación. Defendía que el primero debía ser tridimensional y de múltiples niveles, con lo cual hace frente a la convención de que los ornamentados tenían que ser simplemente pintados. Appia usó la iluminación para unificar la imagen del escenario, hacer atmósferas, resaltar la música y resaltar la acción. Para llevar a cabo estas ideas era necesario que la iluminación fuera móvil, y se brindara a la ocasión de ser cambiada o desplazada de conformidad con la ambientación y la acción. Sus diseños procuraban vincular estrechamente el artista a la escena. Su último trabajo, L´oeuvre d´art vivant (1921) resume todas sus teorías y experiencias; en ella insistía en que las primordiales preocupaciones del director-escenográfo tendrían ser los artistas, sus movimientos y las palabras. Ilustró sus obras con evocadores dibujos.
