Abd al-Rahman I (731-788), autor del emirato independiente Omeya de al-Andalus (756-788). Nació en Dayr Hanina (Damasco). Nieto del último califa Omeya de Damasco. Tras la revolución Abasí, que puso fin al control del califato por los Omeyas (750), Abd al-Rahman consiguió desbandarse de la persecución contra su familia y se refugió en el norte de África. Desde allí, con el amparo de los clientes Omeyas, consiguió hacerse con el poder en al-Andalus y fue proclamado emir en el año 756, desligándose de la obediencia a Bagdad. Surgía así el primer emirato independiente de los Omeyas hispanoárabes.
Abd al-Rahman I tuvo que hacer frente a copiosas rebeliones e intentos secesionistas promovidos por los diferentes conjuntos árabes y por los bereberes. En el 777 el administrador árabe de Zaragoza, Sulaymán, solicitó la mediación de Carlomagno para desligarse de Córdoba.
La conjura concluyó en un absoluto revés. Las tropas de Carlomagno no pudieron tomar la ciudad, y a su vuelta fueron aniquiladas por los vascones en el paso de Roncesvalles (778). Abd al-Rahman I consiguió conservarse en el poder con el respaldo de un ejército de mercenarios bereberes. Organizó el gobierno de al-Andalus conforme el modelo de la corte de Damasco. Dejó los primordiales puestos de la administración y del ejército en manos de sus familiares y clientes Omeyas. Con Abd al-Rahman I se afianzó la fortaleza del islam peninsular. A lo largo de su etapa de gobierno se inició la construcción de la mezquita mayor de Córdoba y la ciudad fue eminentemente embellecida.
