Alcibíades (c. 450-404 a.C.), político y general ateniense, sus actos oportunistas y su influencia negativa coadyuvaron a la derrota de Atenas en el conflicto bélico del Peloponeso (431-404 a.C.). Posteriormente al fallecimiento de su padre en el 447 a.C., Alcibíades se educó en hogar de su tío, el político griego Pericles. Fue influido por Sócrates, amigo personal suyo. Alcibíades recibió una gran riqueza a través de su casamiento, sin embargo derrochó su dinero y llevó una vida disoluta. Con carísimas demostraciones públicas, en específico en los Juegos Olímpicos del año 420 a.C., recibió el aprecio del pueblo. Su contrincante político fue el ateniense Nicias, quien había consolidado un tratado de paz por 50 años entre atenienses y espartanos. En el 415 a.C. Alcibíades fue uno de los comandantes de la desdichada peregrinación contra Siracusa (Sicilia). Antes de que partiera la peregrinación, todas las estatuas del deidad Hermes en Atenas fueron mutiladas en una sola noche; la culpa recayó sobre Alcibíades, quien fue imputado de profanación de estatuas sagradas. Huyó a Esparta, donde divulgó los planes de la peregrinación y fomentó una alianza entre espartanos y siracusanos para derrotar a los atenienses. Por este acto de traición, Atenas le condenó a fallecimiento y confiscó sus posesiones.
En el 414 a.C. Alcibíades se comandó con la peregrinación espartana a la isla de Quíos, donde inició una rebelión jónica contra los atenienses. Los conflictos de Alcibíades con los mandatarios espartanos llevaron a estos últimos a traza un plan parar su homicidio. Al conocer de la trama, Alcibíades se refugió con la ayuda del sátrapa persa Tisafernes e intentó, con muy mala fortuna, ponerle de parte de los atenienses aduciendo que era atrayente para Persia imposibilitar que Esparta obtuviera un completo control sobre Atenas. Por lo tanto Alcibíades sugirió hacerse con el amparo persa para los atenienses si ellos revocaban la sentencia que le forzó a exiliarse. Aceptaron su oferta, sin embargo él anhelaba hacer algunos favores a Atenas antes de retornar. Por ello, se sostuvo en el extranjero y recibió conquistas significativas para los atenienses, como la captura de las ciudades de Cícico (Cizico), Calcedonia y Bizancio.
Alcibíades volvió a Atenas en el 407 y fue acogido con entusiasmo general. De nuevo fue enviado a Asia con cien navíos, sin embargo la peregrinación fue derrotada en Notium en el 406. Como consecuencia, sus contrincantes formularon una acusación nueva contra él y fue destituido de su mando. Inmediatamente después se unió a los persas, y se refugió en Frigia (Asia Menor). A solicitud del gobierno ateniense, y con la aprobación de los espartanos, la casa de Alcibíades fue incendiada durante la noche, y acabó muerto por una lluvia de flechas en su intento de fuga.
