A quien pide, se le despide.
Advierte de la incomodidad que supone el moverse entre personas pediguuml;eñas, y dice que mas vale deshacerse de ellas. Otro refran, menos abrupto, recomienda socraticamente: Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar. Sea como quiera, lo esencial es sacudirse al sablista, no sin considerar piadosamente que Quien no pia, no cria.
