Molinillo, casado te veas, que asi rabeas.
Hace alusion a las obligaciones y penalidades inherentes a la vida matrimonial, que doblegan incluso al mas fuerte y energico. Su origen parece hallarse en un pasaje del Libro de buen amor, donde se relata como un joven, antes vigoroso, despues de casarse trata en vano de parar las aspas del molino, y se lamenta asi: Ay molino recio, aun te vea casado.
