No hay mujer fea, ni pieza de oro que tosca sea.
Alaba a ultranza la figura de la mujer, abstraccion hecha de la belleza exterior, por cuanto, como el oro -dice-, su verdadero valor se halla dentro de ella, no fuera.
No hay mujer fea, ni pieza de oro que tosca sea.
Alaba a ultranza la figura de la mujer, abstraccion hecha de la belleza exterior, por cuanto, como el oro -dice-, su verdadero valor se halla dentro de ella, no fuera.